Archivos para la Categoría 'Crónicas'
Juan suspiró y estacionó el vehículo en el que viajaba al margen de la carretera, invadiendo el arcén derecho. Paró el motor y se apeó del coche. Había sido una noche larga, que le había provocado más cansancio del habitual para un área tan tranquila como aquella por la que le había sido encomendado velar. Miró a ambos lados y, cuando se aseguró de que no había peligro alguno, cruzó la carretera en dirección a la fuente. Estaba sediento además de fatigado, y se acercó al lugar para tratar de saciar una necesidad tan básica como aquella. Su cuerpo agradeció la frescura del agua al instante. Cuando, dispuesto a regresar al coche, alzó la vista hacia los lindes del bosque, la vio: Parecía el cuerpo de una mujer envuelto en harapos o arcaicas vestimentas inmaculadas, pero se le antojó de dimensiones desmesuradas para serlo. Además, desprendía una leve luminosidad, emitía un tímido haz de luz que terminó de horrorizarle. Dejándose llevar por su primer impulso, volvió a la carrera sobre sus pasos, se introdujo en el coche, y se alejó a toda prisa del lugar.
En nuestra última jornada de investigación, acudimos por primera vez al lúgubre cementerio de Naveces, y nos vimos obligados a abandonar la sesión fotográfica que pretendíamos llevar a cabo. En la madrugada del miércoles, 3 de septiembre, decidimos hacer otra intentona.
22
Ago
08
17 de Agosto de 2008. Crónica.
La noche del diecisiete de agosto nos deparaba una sorpresa inesperada, y que resultó encajar en un sentido casi mágico con las circunstancias: Era noche de eclipse lunar, y por ello la luna parecía refulgir con una intensidad especial coronando el cielo, vigilando nuestros movimientos. Pese a que servidor había viajado durante todo el día y comenzaba a sentir los síntomas del cansancio y el tiempo había amenazado con no respetar nuestra experiencia nocturna durante toda la tarde, finalmente pudimos llevarla a cabo. Teníamos dos objetivos bastante claros y firmes en esta ocasión: El pequeño Cementerio de Bayas y el Cementerio de Naveces. Nuestra peculiar ruta dio comienzo en el primero de ellos.
Sito en un enclave no demasiado cobijado ni protegido, se alza este camposanto, cuya creación data, según el frontón de una de las entradas, de principios del siglo XIX. Se encuentra próximo a la localidad asturiana de Arnao, sino integrado prácticamente en ella, sobre un tímido cerro que domina los alrededores y lindando con una iglesia en apariencia no excesivamente antigua.






